En el marco del Día Mundial del Corazón, que se conmemora el 29 de septiembre, la campaña “Corazones en acción” invita a moverse más y a convertir la actividad física cotidiana en una aliada de la salud cardiovascular.
Bogotá, septiembre de 2026.
Caminar, subir escaleras, bailar, montar bicicleta o simplemente levantarse de la silla con mayor frecuencia son acciones cotidianas que pueden convertirse en aliadas de la salud cardiovascular.
Bajo el concepto “Corazones en acción”, la campaña del Día Mundial del Corazón invita este 29 de septiembre a poner el cuerpo en movimiento y recordar que cuidar el corazón no necesariamente requiere grandes cambios, sino decisiones sostenidas en el tiempo.
El doctor Luis Moya Jiménez, presidente de la Liga Colombiana contra el Infarto y la Hipertensión, recuerda que las enfermedades cardiovasculares continúan representando uno de los principales desafíos para la salud pública.
“Factores como la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, el sobrepeso, el tabaquismo, el estrés y el sedentarismo pueden aumentar el riesgo cardiovascular. Frente a este escenario, la actividad física constituye una de las herramientas de prevención que están al alcance de la mayoría de las personas”.
La práctica regular de ejercicio ayuda a fortalecer el músculo cardíaco, mejorar la circulación y contribuir al control de factores de riesgo como la presión arterial, el peso corporal y los niveles de glucosa y colesterol. Además, mantenerse activo puede favorecer el bienestar emocional y ayudar a reducir los efectos del estrés.
Pero hablar de ejercicio no significa necesariamente pensar en entrenamientos intensos o en pasar horas en un gimnasio. El movimiento cotidiano también cuenta. “Caminar a buen ritmo, utilizar las escaleras en lugar del ascensor, desplazarse en bicicleta, bailar, realizar actividades domésticas o hacer pausas activas durante la jornada laboral son formas de reducir el tiempo sedentario y mantener el cuerpo activo”, añade el especialista.
El reto es combatir el sedentarismo
Las largas jornadas frente a computadores, televisores y dispositivos móviles han hecho que muchas personas permanezcan sentadas durante buena parte del día.
La invitación es a encontrar oportunidades para moverse durante el día y convertir la actividad física en un hábito, adaptado a las condiciones, capacidades y preferencias de cada persona.
La recomendación general para los adultos es acumular al menos 150 minutos semanales o 30 minutos diarios de actividad física aeróbica, además de incorporar ejercicios de fortalecimiento muscular. Sin embargo, para quienes llevan una vida sedentaria, empezar poco a poco y aumentar progresivamente la actividad puede ser un primer paso importante.
También hay que destacar que la actividad física debe adaptarse a la edad, condición física y estado de salud de cada persona. Quienes tienen enfermedades cardiovasculares, factores de riesgo importantes o llevan mucho tiempo sin realizar ejercicio pueden requerir una valoración profesional antes de iniciar una rutina de mayor intensidad.

