Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo una de las principales causas de muerte en las mujeres, pero gran parte de los casos pueden prevenirse con el control oportuno de los factores de riesgo.
Bogotá, julio de 2026. Aunque muchas personas asocian los infartos y otras enfermedades del corazón con los hombres, la realidad es que las mujeres también enfrentan un alto riesgo cardiovascular. De hecho, las enfermedades cardiovasculares representan una de las principales causas de mortalidad femenina en el mundo, por lo que conocer sus síntomas, adoptar hábitos saludables y acudir a controles médicos periódicos puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Con motivo de fortalecer la prevención y promover una mayor conciencia sobre la salud del corazón femenino, la Liga Colombiana contra el Infarto y la Hipertensión hace un llamado a las mujeres para reconocer los factores de riesgo y actuar de manera oportuna ante cualquier señal de alarma.
“Muchas mujeres no identifican que pueden estar sufriendo un problema cardíaco porque los síntomas no siempre son los mismos que presentan los hombres. Esto hace que consulten tarde y aumente el riesgo de complicaciones”, afirma el Dr. Luis Moya Jiménez, presidente de la Liga Colombiana contra el Infarto y la Hipertensión.
Los síntomas pueden ser diferentes en las mujeres.
Si bien el dolor intenso en el pecho es uno de los signos más conocidos de un infarto, en las mujeres pueden presentarse manifestaciones menos evidentes, entre ellas:
- Dolor o presión en el pecho que puede aparecer y desaparecer.
- Dolor en la espalda, cuello, mandíbula o uno o ambos brazos.
- Dificultad para respirar.
- Fatiga extrema sin causa aparente.
- Náuseas, vómito o indigestión.
- Mareo o sensación de desmayo.
- Sudoración fría.
Ante cualquiera de estos síntomas, especialmente si aparecen de forma repentina, es fundamental buscar atención médica inmediata.
Factores de riesgo que no deben ignorarse.
Las mujeres deben prestar especial atención a factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares, como:
- Hipertensión arterial.
- Colesterol elevado.
- Diabetes.
- Sobrepeso u obesidad.
- Sedentarismo.
- Tabaquismo.
- Estrés crónico.
- Antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular.
- Cambios hormonales asociados con la menopausia.
Asimismo, algunas condiciones propias de la mujer, como la hipertensión durante el embarazo, la preeclampsia o la diabetes gestacional, también incrementan el riesgo cardiovascular en etapas posteriores de la vida.
¿Cómo cuidar el corazón?
La Liga Colombiana contra el Infarto y la Hipertensión recomienda incorporar hábitos saludables que ayudan a reducir el riesgo cardiovascular:
- Controlar periódicamente la presión arterial, el colesterol y la glucosa.
- Mantener una alimentación balanceada rica en frutas, verduras, granos integrales y proteínas saludables.
- Realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana.
- Evitar el consumo de cigarrillo y limitar el consumo de alcohol.
- Dormir entre siete y ocho horas diarias.
- Aprender a manejar el estrés mediante actividades recreativas, ejercicio o técnicas de relajación.
- Asistir a chequeos médicos periódicos, incluso cuando no existan síntomas.
La prevención salva vidas.
Los especialistas recuerdan que hasta el 80 % de los eventos cardiovasculares prematuros pueden prevenirse mediante el control de los factores de riesgo y un estilo de vida saludable.
“Las mujeres suelen priorizar el bienestar de su familia y muchas veces dejan su propia salud en segundo plano. Es importante entender que cuidar el corazón también es un acto de amor propio. Detectar a tiempo los factores de riesgo y adoptar hábitos saludables puede prevenir un infarto o un accidente cerebrovascular”, concluye el Dr. Luis Moya Jiménez.

