El estrés, la falta de sueño, el exceso de alcohol y la comida chatarra pueden aumentar el riesgo de infarto durante los grandes eventos deportivos.
Cada cuatro años, millones de personas alrededor del mundo se reúnen frente al televisor para vivir la emoción de un Mundial de Fútbol. Sin embargo, mientras los aficionados celebran los goles, sufren con los penales o permanecen despiertos hasta altas horas de la noche para seguir a su selección, los especialistas recuerdan que el corazón también juega un partido importante.
La evidencia científica ha demostrado que los eventos deportivos de alta intensidad emocional pueden incrementar temporalmente el riesgo cardiovascular, especialmente en personas con hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, antecedentes de enfermedad cardíaca o altos niveles de estrés.
“Durante los partidos decisivos es frecuente observar aumentos de la presión arterial, la frecuencia cardíaca y los niveles de estrés. Si a esto se suman el consumo excesivo de alcohol, las comidas ricas en grasas y sodio, el tabaquismo y la falta de sueño, el riesgo cardiovascular puede incrementarse significativamente”, advierte el Dr Luis Moya Jiménez, presidente de la Liga Colombiana contra el Infarto y la Hipertensión.
Los goles también pueden acelerar el corazón
La emoción intensa genera una liberación de adrenalina y otras hormonas que preparan al organismo para responder al estrés. Aunque esta reacción es normal, en personas vulnerables puede desencadenar complicaciones como:
- Crisis hipertensivas.
- Arritmias cardíacas.
- Dolor en el pecho.
- Infartos agudos de miocardio.
- Accidentes cerebrovasculares.
Por esta razón, la Liga Colombiana contra el Infarto y la Hipertensión recomienda disfrutar del Mundial con moderación y sin descuidar los hábitos saludables.
- No sacrifique las horas de sueño: Dormir menos de siete horas por noche puede elevar la presión arterial y aumentar el riesgo cardiovascular. Aunque algunos partidos se jueguen en horarios poco habituales, procure mantener una rutina de descanso adecuada.
- Modere el consumo de alcohol: Las celebraciones excesivas pueden provocar elevación de la presión arterial, deshidratación y alteraciones del ritmo cardíaco.
- Evite los excesos con la comida: Durante los encuentros deportivos es común consumir frituras, embutidos y alimentos ultraprocesados. Opte por alternativas más saludables como frutas, frutos secos, proteínas, agua y preparaciones bajas en sal.
- Mantenga la calma: Perder un partido no debería costarle la salud. Técnicas de respiración, pausas activas y una actitud equilibrada ayudan a controlar el estrés emocional.
- No abandone sus tratamientos: Las personas con hipertensión, diabetes o enfermedades cardiovasculares deben continuar tomando sus medicamentos y monitoreando sus controles médicos durante el torneo.
Recuerde que el Mundial debe ser una fiesta deportiva y no una causa de complicaciones médicas evitables. Con hábitos saludables y controlando los factores de riesgo, es posible disfrutar cada partido sin poner en juego el bienestar del corazón.

