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Este 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, expertos hacen un llamado a reconocer los factores de riesgo, identificar posibles síntomas y acudir a controles médicos para prevenir o retrasar la enfermedad.
Bogotá, noviembre de 2026. La diabetes es una enfermedad crónica que puede afectar la salud cardiovascular, los riñones, la visión y el sistema nervioso. Sin embargo, uno de sus principales desafíos es que la diabetes tipo 2 puede desarrollarse durante años sin síntomas evidentes, lo que retrasa su diagnóstico y el inicio del tratamiento.
En el marco del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora cada 14 de noviembre, el llamado es a actuar oportunamente: conocer los factores de riesgo, prestar atención a las señales de alerta y consultar a los profesionales de salud para determinar si es necesario realizar pruebas de glucosa.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 40 % de las personas que viven con diabetes en el mundo no han sido diagnosticadas. Esta situación evidencia la importancia de fortalecer la educación, la detección temprana y el acceso a una atención integral.
Para el doctor Luis Moya Jiménez, presidente de la Liga Colombiana contra el Infarto y la Hipertensión las señales que deben tenerse en cuenta son sed excesiva, necesidad de orinar con mayor frecuencia, cansancio persistente, visión borrosa y pérdida de peso involuntaria.
“Estos síntomas pueden tener distintas causas, por lo que es importante recibir una valoración médica y evitar el autodiagnóstico”, dijo el especialista.
Cuatro acciones para reducir el riesgo de diabetes tipo 2
La prevención comienza con decisiones cotidianas que, mantenidas en el tiempo, pueden contribuir a proteger la salud:
1. Mantenerse físicamente activo. Caminar, bailar, montar bicicleta o realizar otras actividades adaptadas a las capacidades individuales ayuda a mejorar la salud metabólica.
2. Elegir una alimentación equilibrada. Priorizar verduras, frutas enteras, legumbres, cereales integrales y otros alimentos nutritivos, y limitar el consumo excesivo de bebidas azucaradas y alimentos con alto contenido de azúcares añadidos.
3. Realizar controles médicos. Consultar periódicamente permite evaluar los factores de riesgo y determinar cuándo es necesario medir la glucosa en sangre.
4. Evitar el tabaco y cuidar la salud integral. No fumar y mantener hábitos saludables contribuye a reducir riesgos asociados a enfermedades crónicas.
La prevención es especialmente importante para quienes tienen antecedentes familiares de diabetes, sobrepeso, sedentarismo u otros factores de riesgo. En estos casos, la orientación de un profesional de salud puede ayudar a establecer medidas individualizadas.
Una enfermedad que también compromete la salud del corazón
“La diabetes no solo afecta los niveles de glucosa en la sangre. También incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, especialmente cuando se combina con hipertensión arterial, alteraciones del colesterol u otros factores de riesgo”, explica el doctor Moya.
Por eso, cuidar la glucosa debe formar parte de una estrategia integral que incluya el seguimiento de la presión arterial, el colesterol, la alimentación, la actividad física y los demás indicadores relevantes para cada persona.

