Fuente: El Tiempo.
El consumo de pescado en Semana Santa no solo tiene un valor cultural, sino también importantes beneficios para la salud. Un artículo de La Nación destaca que este alimento es una fuente rica en proteínas de alta calidad, ácidos grasos omega-3, vitaminas del complejo B y minerales como el calcio, magnesio y selenio, nutrientes esenciales para el buen funcionamiento del organismo.
Además, incluir pescado en la dieta de forma regular —entre dos y tres veces por semana— puede reducir hasta en un 30% el riesgo de enfermedades cardiovasculares, gracias a sus efectos antiinflamatorios, vasodilatadores y su capacidad para disminuir el colesterol malo y aumentar el bueno. En este contexto, la Liga Colombiana contra el Infarto y la Hipertensión resalta que mantener este hábito más allá de la temporada es clave para fortalecer el corazón y prevenir complicaciones.

