FACTORES MODIFICABLES

HIPERTENSIÓN

Esta es una enfermedad que se puede tener durante años y diagnosticarse mucho después, pero no por eso deja de ser menos peligrosa. Las personas que sufren de hipertensión tienen mayor riesgo de sufrir un infarto o un derrame cerebral.

Significa que la presión arterial está constantemente más elevada de los niveles normales. La presión arterial es simplemente la presión que ejerce la sangre en las arterias, algo así como la presión del aire en las llantas de un carro que deben estar equilibradas para que no se dañen. Es una epidemia mundial y lo peor es que es silenciosa pero sí de mayor riesgo.

Entre las causas pueden estar la historia familiar, es

decir que si alguien en su familia cercana sufre de hipertensión es posible que usted también la tenga o vaya a tenerla. Otras causas pueden ser la inactividad física, el sobrepeso, consumir mucha sal o alcohol, y no comer los suficientes vegetales y frutas.

La hipertensión puede provocar insuficiencia coronaria y angina de pecho, así como arritmias e insuficiencia renal.

Debe tener en cuenta que usted puede controlar su presión arterial. Contrólela midiéndosela regularmente, tomándose la medicina que su médico le ordene, y adecuando su estilo de vida para reducir los riesgos. Deje el cigarrillo y vuélvase físicamente activo.

HIPERTENSIÓN ARTERIAL, EL ASESINO SILENCIOSO

Dr. Juan Pérez

Especialista en Cardiología de la Liga

Colombiana Contra el infarto y la Hipertensión. 

La hipertensión o presión arterial alta es una condición muy común que afecta aproximadamente a 1 de cada 4 adultos, y cuya prevalencia aumenta con la edad.

En la actualidad se estima que el 25% de la población mundial es hipertenso, y ello podría llegar al 29% para el año 2025. En Colombia, la prevalencia en promedio es de un 15%, especialmente en las zonas urbanas, pero que es aún mayor al 20% en algunas zonas como las costas Pacífica y Caribe, así como San Andrés y Providencia, en donde predomina la raza afroamericana. Por lo tanto, se considera que en nuestro país hay unos 6 a 8 millones de hipertensos.

Es multifactorial, aparece generalmente después de los 25 años de edad, sobre todo cuando existe el antecedente familiar de que uno o ambos padres presentan aumento de la presión.

¿Por qué se da?

En la mayoría de los casos, no se conocen las causas exactas. Sin embargo, las personas que fuman, que presentan sobrepeso, que ingieren comidas con mucha sal y grasa, que toman mucho alcohol, que tienen mucho estrés o que no hacen ejercicio o actividad física, tienen mayores probabilidades de desarrollar hipertensión, al igual que las personas que tienen alto el colesterol, enfermedades del corazón o de los riñones.

Aunque algunas personas tienen  mayores riesgos de desarrollar hipertensión, cualquiera a cualquier edad está en riesgo.

Si no es tratada, luego de varios años, la hipertensión puede dañar los vasos sanguíneos de todo el cuerpo. Puede hacer que se agranden y se debiliten, lo que puede llevar a una dilatación de los vasos llamada aneurisma. Las aneurismas pueden sangrar y causar la muerte, especialmente si están localizadas en los vasos sanguíneos del cerebro o en la aorta, que es la arteria más grande del cuerpo. Con el tiempo, otros vasos se vuelven más estrechos por la acumulación en su interior de colesterol. Los vasos sanguíneos estrechos dificultan y a veces bloquean o tapan el flujo de sangre. Cuando el flujo de sangre se para, los órganos que dependen de estese pueden dañar o morir.

Por todo esto a la hipertensión se le llama el asesino silencioso; no presenta ningún síntoma y puede causar enfermedades serias si no se detecta a tiempo y se la controla apropiadamente. Si la presión arterial sube demasiado, en algunos casos se la puede detectar en pacientes que sufren de dolores de cabeza, sangrado de nariz (epistaxis), zumbido de oídos, mareos o cansancio extremo.

La única manera de detectar la hipertensión en forma temprana o precoz para poder prevenir las serias complicaciones, es el chequeo regular de la presión arterial. Un médico, enfermero o cualquier profesional de la salud, puede medirle su presión arterial. Sin embargo, sólo un médico puede diagnosticar la hipertensión si se constatan en varios registros de presión arterial elevada en días diferentes. El médico realizará la historia clínica, examen físico y otros estudios complementarios para determinar si la enfermedad ha causado daño en los diferentes órganos mencionados. Después se recomendará un tratamiento.

La importancia ed prevenir

Los grandes estudios de los últimos años han fundamentado que la reducción de la presión arterial se asocia con una disminución de entre el 35 porciento y el 50 porciento del riesgo de presentar accidente cerebrovascular (hemiplejias o hemorragias cerebrales); entre el 20 y 25 por ciento de presentar infarto agudo de miocardio; y del 50 porciento de presentar insuficiencia cardíaca.

Desafortunadamente la hipertensión no tiene cura, pero puede controlarse apropiadamente. El control significa un compromiso de por vida de cambiar su dieta y su estado de vida así como visitas de seguimiento con su médico para asegurarse de que la presión arterial esté bajo control.

Tenga en cuenta

Reducción de peso: mantener un índice de masa corporal entre 18,5 y 24,9.  Este índice resulta del cociente del peso en kilogramos y la talla en centímetros al cuadrado. Se atribuye una reducción de la presión arterial sistólica de 5 a 20 mmHg por cada 10 kg de reducción de peso.

Dieta DASH: adoptar una dieta rica en frutas y vegetales, y consumir alimentos en bajo con tenido graso. Con esto logrará una reducción de 8 a 14 mmHg de la tensión arterial sistólica. Restricción de sodio: menos de 100 mEq/l o 2,4g de sodio, o 6g de cloruro de sodio o sal de mesa, que se asocia con una reducción de 2 a 8 mmHg de la tensión arterial sistólica. Cocinar con poca sal también Puede tener buen sabor. Los sustitutos de la sal y algunas especias pueden ayudar a mejorar el sabor.

Moderar el consumo de alcohol: no ingerir más de dos tragos por día o 30 ml de etanol (300 ml de vino, 500 ml de cerveza, o 60 ml de whisky). En mujeres o personas delgadas la ingesta debe ser la mitad de lo mencionado. Esta medida reducirá la presión entre 2 y 4 mmHg.

Actividad física aeróbica (caminatas, ciclismo, natación), que si se realiza en forma regular por lo menos 30 minutos 4 veces por semana se puede lograr una reducción de 4 a 9 mmHg de la tensión arterial sistólica. Levantar pesas no es un ejercicio aeróbico y junto con el fisicoculturismo pueden aumentar la presión.

Tratamiento farmacológico: es el último paso, solo se llega si con las modificaciones del estilo de vida no se puede controlar la presión arterial y debe ser estrechamente controlada por el médico tratante. Las medicaciones para la hipertensión se toman generalmente por largos periodos de tiempo y alguna veces de por vida. Siempre visite a su médico.

Recuerde que es una enfermedad que puede causar complicaciones serias y posiblemente fatales. Sin embargo, con detección temprana y con un control agresivo, millones de personas viven vidas largas y sanas.

La ayuda y la persistencia de los pacientes en el tratamiento son esenciales para controlar la hipertensión. Con la ayuda de su médico, usted puede aumentar las posibilidades de tener una vida larga y saludable.

Recuerde las cifras siempre

La actual clasificación de hipertensión arterial es la siguiente:

Presión arterial normal es aquella menor de 120 mmHg de presión arterial sistólica y menor de 80 mmHg de presión arterial diastólica.

Pre­hipertensión: aquellos pacientes que presentan presión arterial sistólica entre 120 y 139 mmHg o presión arterial diastólica entre 80 y 89 mmHg.

Hipertensión arterial estadio 1: aquellos pacientes que presentan presión arterial sistólica entre 140 y 159 mmHg o presión arterial diastólica entre 90 y 99 mmHg.

Hipertensión arterial estadio 2: aquellos pacientes que presentan presión arterial sistólica mayor o igual a 160 mmHg o presión arterial diastólica mayor o igual a 100 mmHg.

Cabe aclarar que en niños y mujeres embarazadas sanas, las cifras suelen ser más bajas, de modo que lecturas superiores a 120/80 pueden considerarse anormales.

¿Qué es la presión arterial?

La hipertensión arterial sistémica o presión alta se trata de un aumento anormal de la presión en la sangre en la gran circulación. La presión máxima se denomina presión s1slólica y la presión mínima se denomina presión diastólica. El sistema motor comprende el corazón izquierdo. Y la presión resulta de la cantidad de sangre que bombea el corazón por minuto y la resistencia al paso de la misma, igual que en una manguera donde circula agua, si tapamos el extremo libre o abrimos más la llave destapamos el extremo parcial o totalmente, o cerramos parcialmente la llave, la presión aumenta, en cambio, si destapamos el extremo parcial o totalmente, o cerramos parcialmente la llave, la presión disminuye.