Estudio electrofísico

Es una prueba que sirve para el diagnóstico de pacientes que tienen o pueden tener alteraciones del ritmo cardiaco (arritmias). Este estudio permite el análisis en detalle de la actividad eléctrica del corazón. Ayuda, en gran medida, en el diagnóstico de las arritmias.

Para el examen, es necesario que no consuma ni bebidas ni alimentos algunas horas antes. El procedimiento puede durar de dos a tres horas e inicia con la aplicación de anestesia local en la zona de punción, generalmente en la ingle, por donde se introducen delgados catéteres o tubos que son dirigidos a través de rayos X hasta el corazón.

Mientras se insertan los catéteres es posible que sienta una sensación incómoda en el pecho pero no debe ser dolorosa. Una vez en el corazón, la actividad eléctrica se muestra en un monitor. Algunas personas pueden sentir palpitaciones o mareo, si esto ocurre es mejor que le avise a su médico.

Si hay un ritmo cardíaco anormal el médico puede tratar el problema durante el examen utilizando ondas electromagnéticas para destruir las vías de conducción responsables de la arritmia. A esto se le llama ablación por radiofrecuencia.

Una vez acabe el procedimiento, el paciente debe permanecer acostado para evitar complicación, y si bien la gran mayoría no necesita pasar la noche en el hospital, algunos prefieren hacerlo así. Puede sentirse cansado y sin fuerzas, pero en un par de días estará recuperado.