Tratamiento

Desfibrilador

Es un dispositivo usado para tratar desde una parada cardíaca secundaria hasta una arritmia muy grave llamada fibrilación ventricular.

Es un aparato del tamaño de un beeper que permite pasarle al corazón choques eléctricos para restablecer el ritmo cardíaco normal.

La descarga eléctrica detiene la arritmia y le permite al médico identificar la razón del ritmo anormal.

Este tratamiento es indicado para pacientes que presentan fibrilación o taquicardia ventricular, así como arritmias rápidas que pueden llevar a la muerte, y que les han producido desmayos repentinos.

Con anestesia general, un electrodo es instalado a través de las venas y el generador se implanta superficialmente, por debajo de la clavícula. La instalación del equipo puede durar unas dos horas, pero el paciente debe permanecer una noche en el hospital.

Una vez reinicia sus actividades normales, el desfibrilador monitorea el ritmo cardíaco y si capta un ritmo anormal envía una serie controlada de impulsos. Si esto no funciona puede enviar choques eléctricos al corazón para restituir el ritmo normal.

Durante el choque eléctrico puede que sienta leves palpitaciones o nada en particular, aunque algunos pacientes describen un pequeño golpe en el pecho o una repentina sacudida, pero esto no le hará daño.

Su médico le ordenará visitas periódicas para monitorear los registros del DCI. No olvide preguntarle a su médico lo que puede o no puede hacer una vez le hayan implantado un DCI. Generalmente, por ejemplo, recomiendan no conducir durante seis meses.

Muchos aparatos no perjudican el funcionamiento del aparato, como las herramientas de carpintería o electrodomésticos como el horno microondas. Pero evite estar cerca a maquinaria pesada con campos magnéticos o eléctricos potentes como antenas y equ