La grasa que se acumula en el abdomen es muy peligrosa para su salud general.

Deje la actividad que está haciendo y coja un metro, colóquelo a nivel del ombligo y mida la circunferencia de su cintura. Si es mujer, no debe medir más de 80 centímetros; si es hombre, no mayor de 90. Si el resultado está por encima es importante consultar con su médico, con mayor razón si también tiene diabetes, colesterol alto o hipertensión.

El aumento de la grasa abdominal hace parte del llamado sindrome metabólico y sobre él, los médicos del mundo quieren alertar a la comunidad y crear conciencia de la importancia de actuar a tiempo, antes de cualquier complicación. La Asociación Americana de Diabetes, la Asociación Americana del Corazón y la Federación Internacional de Diabetes llegaron a un consenso, según el cual, quienes tienen tres de cincos síntomas (obesidad abdominal, glucosa elevada, colesterol bueno bajo, triglicéridos altos y tensión arterial elevada) reciben diagnóstico de síndrome metabólico, lo que significa que aumenta en cuatro veces o más el riesgo de sufrir diabetes en los próximos años o de tener un primer infarto agudo de miocardio o un accidente cerebrovascular.

“La presencia de obesidad abdominal es obligatoria, más dos de los otros factores”, dice Patricio López, endocrinólogo, director de Investigaciones de la Fundación Foscal.

El segundo factor hace relación a los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre. Es decir, es factor de riesgo cuando tienes una glucosa igual o mayor a 100 en ayunas o igual o mayor a 140 después de dos horas de administrar una sobrecarga de glucosa.

El tercer parámetro es la presión arterial. “Todo individuo con una presión igual o mayor a 180 – 185 tiene uno de los componentes del síndrome metabólico”.

El cuarto, se relaciona con niveles de triglicéridos iguales o mayores a 100 -150 miligramos por decilitros y finalmente está el HDL o colesterol bueno. Si está por debajo de 50 en mujeres y de 40 miligramos en los hombres, hay riesgo.

Es importante consultar con su nutricionista, aprender  a comer y ejercitarse de manera apropiada.

UNA REALIDAD QUE PREOCUPA 

La grasa abdominal o visceral, “independiente de cómo este su peso para la estatura, es un factor de riesgo para tener síndrome metabólico”, dice Luis Moya, cardiólogo, presidente de la Liga Colombiana contra el Infarto y la Hipertensión Arterial. Por eso, preste atención y tome medidas correctivas a tiempo.

“Es bueno saber donde se distribuye la grasa. Si tiene el perímetro abdominal grande, es barrigón, esa medición es para estar alerta. Al parecer, esta grasa no solo está debajo de la piel, sino también en el páncreas, el hígado y el intestino”.