Día Mundial de la Hipertensión alerta sobre los riesgos del ‘asesino silencioso’

Actividades alrededor del mundo buscan generar conciencia sobre esta enfermedad que padecen alrededor de 1,500 millones de personas y por la que mueren 9,5 millones al año

Bogotá, 17 de mayo de 2017 Prevención, detección y tratamiento. Estos son los tres temas clave durante el Día Mundial de la Hipertensión Arterial, jornada que se celebra cada 17 de mayo del año para alertar sobre los riesgos del llamado ‘asesino silencioso’.

Desafortunadamente la hipertensión no tiene cura, pero puede controlarse”, afirmó el Dr. Luis Moya Jiménez, presidente de la Liga Colombiana Contra el Infarto y la Hipertensión, la cual se une a la jornada para hacer un llamado a la prevención.
Según información de la Organización Mundial de la Salud, uno de cada tres adultos tiene la tensión arterial elevada. Otras cifras, de acuerdo con la Liga Mundial de la Hipertensión, revelan que 1,500 millones de personas en el mundo sufren de la enfermedad y 9,4 millones mueren cada año a causa de ella.

De acuerdo con el Dr. Moya, “el control significa un compromiso de por vida para cambiar el estilo de vida. La hipertensión viene acompañada de factores de riesgo modificables como son el tabaquismo, sedentarismo y consumo de sal. La falta de interés del mismo paciente por su salud hace de la ignorancia un factor de riesgo mayor”.
Asimismo, recomendó hacerle seguimiento a la presión arterial, “tanto en casa como con visitas al médico para asegurarse de que esté bajo control”.

¿Qué es la hipertensión arterial?
La presión resulta de la cantidad de sangre que bombea el corazón por minuto y la resistencia al paso de la misma.
Es igual que en una manguera donde circula agua: si se tapa el extremo libre o se abre más la llave, la presión aumenta. En cambio si se destapa el extremo parcial o totalmente, o se cierra parcialmente la llave, la presión disminuye.
Por eso la hipertensión arterial se trata de un aumento anormal de la presión en la sangre en la gran circulación. La presión máxima se denomina presión sistólica y la presión mínima se denomina presión diastólica.

Tenga en cuenta

  • Presión arterial normal: menor de 120 mmHg de presión arterial sistólica y menor de 80 mmHg de presión arterial diastólica.
  • Pre-hipertensión: entre 120 y 139 mmHg ó presión arterial diastólica entre 80 y 89 mmHg.
  • Hipertensión arterial estadio 1: entre 140 y 159 mmHg ó presión arterial diastólica entre 90 y 99 mmHg.
  • Hipertensión arterial estadio 2: presión arterial sistólica mayor o igual a 160 mmHg ó presión arterial diastólica mayor o igual a 100 mmHg.
  • Cambie su dieta: consuma frutas y vegetales, y alimentos en bajo contenido graso. Con esto logrará una reducción de 8 a 14 mmHg de la tensión arterial sistólica.
  • Restricción de sodio: menos de 100mEq/l o 2,4 g de sodio, o 6 g de cloruro de sodio o sal de mesa, que se asocia con una reducción de 2 a 8 mmHg de la tensión arterial sistólica.
  • Modere el consumo de alcohol: no ingiera más de dos tragos por día o 30ml de etanol (300 ml de vino, 500 ml de cerveza, o 60 ml de whisky). Esta medida reducirá la presión entre 2 y 4 mmHg.
  • Actividad física aeróbica: (caminatas, ciclismo, natación) con por lo menos 30 minutos cuatro veces por semana se puede lograr una reducción de 4 a 9 mmHg de la tensión arterial sistólica. Levantar pesas no es un ejercicio aeróbico y junto con el fisicoculturismo pueden aumentar la presión.
  • Tratamiento farmacológico: es el último paso. Consulte siempre a su médico.